Historia de los mosaicos

 
 

Mosaico es una obra formada por teselas del mismo tamaño. Tesela es un pequeño fragmento cuadrangular, generalmente de mármol o vidrio, llegando a medir un centímetro de lado.

 

Cacería de la pantera

Escena de cacería de una pantera con un caballero, quizá el dueño de la finca.

Villa romana de “Las Tiendas”, Mérida, Badajoz, España

Siglo IV d. C.

Con la civilización romana el arte de los mosaicos llegó a su cima. El uso del mosaico se universalizó, y no se podía concebir villa, templo, teatro o palacio sin ellos. Sus representaciones muestran escenas bélicas, de la vida cotidiana, juegos, mitología, caza…, en definitiva, a través de los mosaicos tenemos una visión global de la Roma Clásica.

Mosaico de conos de arcilla

Templo de Eanna, Uruk

(3200-2900 a. C.)

Los primeros mosaicos aparecieron en los yacimientos de la ciudad de Uruk en Mesopotamia. Decoraban paredes y columnas con pequeños trozos de arcilla dibujando formas geométricas, datan del año 3.500 a. C.

Ejemplo de mosaico helenístico con bellas aves, crátera y formas geométricas.

A lo largo de la historia de la humanidad, el arte del mosaico se ha ido desarrollando y enriqueciendo, adquiriendo estilo y formas diferentes al igual que los materiales que se adecuan a cada época.

Rostro de Poseidón

Museo Sousse

Siglo III d. C.

El mosaico era muy conocido en Grecia hacia el año 400 a. C., pero fue en el periodo helenístico donde se amplió su uso, destacando los ricos mosaicos encontrados en las casas de Delos.